Burbujas de Deseo

Artículos con la etiqueta Día del Orgullo Gay

Orgullo Gay: Sí ¡Con mucho Orgullo!

Hace unas semanas, en la puerta de mi oficina, vi a dos jóvenes homosexuales besarse. Se despedían. Uno, montado en bicicleta, besaba a su compañero-amante con pasión y mucha dulzura. Eran veinteañeros. Aquella imagen,  me transportó a un lugar de Roma hace ya bastantes años. Estaba de vacaciones y viajaba hacia el hotel en un autobús. Era de noche. Al pararse en un semáforo, observé una imagen similar a la de los dos chicos de mi oficina. Nunca había visto –repito, de esto hace ya muchos años- a dos jóvenes gays besarse en público. También se despedían. Uno, montado en otro autobús frente al mío, se despedía de su acompañante con besos y caricias. Esperaban que el autobús iniciase el trayecto ¡Había tanto amor, tanto deseo, tanta complicidad en aquella imagen que hoy guardo en mi recuerdo en un color de vieja fotografía en sepia! Hace unos días se publicaba una encuesta: tan sólo el 13 por ciento de las parejas homosexuales se atrevían en España a proclamar su amor en forma de besos y caricias en público.

Hoy es el día del Orgullo multitudinario en Madrid. Y sí, hay muchos motivos para celebrarlo. Con fiesta, reivindicación, alegría, desenfreno o como cada cual entienda o considere. Muchos motivos. Cuando escucho por qué no hay un día del Orgullo heterosexual, sonrío: Ellos lo celebran cada día. Ellos no tienen que temer nada. Ni la opresión, la estupidez, las burlas, el maltrato físico o psicológico, la cárcel, la muerte –en países árabes como Irán, Arabia Saudí, Sudán, Yemen, Somalia; en 55 países la homosexualidad es ilegal. Jóvenes que sufren, que son rechazados socialmente, que caen en la depresión o el intento de suicidio. Jóvenes de cualquier parte del mundo que son vejados, amenazados, ridiculizados, vilipendiados, odiados, asesinados, únicamente, por ser diferentes a la gran mayoría. Por ser homosexuales. Hace unas semanas, un joven brasileño a manos de unos skinheads. Cada dos días, un homosexual es asesinado en el mundo. Tan sólo por serlo. Por mostrarlo, por intentar vivir según sus sentimientos, su corazón. Miedo a salir del armario, miedo a mostrarnos, a ser visibles, a demostrar nuestros afectos, nuestra condición. ¡Y aún preguntan por qué hay que celebrar un día nuestro orgullo gay! Nosotros los españoles, tenemos suerte.

Vivimos en un país –aunque con mucha homofobia subyacente: no hay más que ver Intereconomía y los 100.000 euros que le han caído de multa por insultar y menospreciar diariamente a los homosexuales- en el que nadie nos puede vejar por ser como somos. No bajo el imperio de la ley. Pero cuántos de nosotros, en países Latinoamericanos, asiáticos, africanos, aún tenemos –y escribo ahora poniéndome en su lugar- que padecer y sufrir la opresión a diario, la agresión verbal y física por ser homosexual. Desde el colegio, en nuestro barrio, en nuestra familia, incluso. La homofobia en toda su amplia, dolorosa y sangrienta acepción.

Orgullo gay, sí, bien alto. Con mucho orgullo. Ojalá no tuviésemos que celebrarlo. Sería un buen signo de que las cosas han cambiado y somos todos iguales con nuestras diferencias.

jahhy