Burbujas de Deseo

Maurice Lombardo y Brandon McCormick en Ropa Interior DMK Underwear

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Nueva y excitante colección de la firma de ropa interior DMK Underwear – safari y militar- con dos fornidos y atractivos modelos: Maurice Lombardo y Brandon McCormick. De nuevo, excitantes  fotografías del estupendo Peter D.Brown con mucho erotismo y sensualidad. De venta en exclusiva también desde la web Undegear, la nueva colección de briefs, thongs, jocks con estos dos fabulosos modelos llenos de erotismo: Maurice Lombardo y Brandon McCormick.

Thanks, Mr. Peter D. Brown. Great work!!!

7 comentarios

Oscar Portela

AGRIO ZUMO DE MI CORAZÓN
poema de OSCAR PORTELA

Y ahora sí, de mi mismo escondido
con la sola deriva de la soledad y los
truncados sueños huidos del verano
hacia el gélido invierno de los frágiles
besos, cae sobre la piel del alma, ay, sin
pausas, el silicio del tiempo que grafía
la toponimia de un desierto expandido,
que sin límites lo abarca todo, el pasado
inconcluso, el tímido presente,
y el tiempo que vendrá, fatalmente,
a decirnos y descifrarnos las pesadillas
de toda historia, el poema como
una garza sin alas, y el bello joven
que se murió en las aguas, pues
espuma es todo, todo espuma y viento,
y azar, porque dormir dos mil años
sería – tal vez sería, el prologo
de otra fabula en la que si
tendríamos barcas para volver
al puerto y amarrarnos a otras
manos, esperando ser salvados
del Eclipse que viene para excluir
a sombras de la gramática
del tiempo que exprime amargos
zumos sobre mi corazón.

20/01/2011

Corrientes. Argentina
Versión 1- Homenaje en la muerte de Charles Devoe.

Oscar Portela

RESURRECCIÓN

poema de OSCAR PORTELA

a Chris Farrell

Saber que soy tú tumba. Dentro de mí te mueres
Con un vago gemido o con un grito y despiertas
Después lanzado hacia la aurora como un dardo.

Ah, sentir que mi cuerpo te contiene y somos uno
En la soberanía de sentir la muerte y asfixiarme
En tus brazos, y ser depositario del deseo de vida y muerte,
Pariéndote en la música de mi estrenado corazón

Yo nuevo – renacido en deseo – bañado en alba
De deseo de lunas y de soles, quemándome en tu piel
Y ya fundido en desmesura de soberanías
No tener otra patria que la muerte y la resurrección
Eterna de un orgasmo.

Oscar Portela

Oscar Portela

TODD SANFIELD
poema de OSCAR PORTELA

Apoyado como un cuclillo entre tus piernas
Ramas de abeto apenas soy un silbo vulnerado
Roto ya para siempre el yo: solo tu Todd, ah
Salvaje y dulce como la miel que mata, tú, la
Osadía de ser esta escultura que alguna vez
Se llevarán los tiempos, que retroben hoy ante
Tus huesos, ante la magna obra y el hechizo
Emanado de tu cuerpo, ese sol en cuadrante
Que cae sobre mí y me quema, y me enceniza
El alma de pájaro que posa sus deseos de luz
Sobre tu tórax, Oh Todd, magnifico semental
Que te ofreces como guarida para el poeta
Que encuentra en ti, el rayo que ilumina y el
Amante que salva, con el agua lustral del liquido
Seminal que mana de tu sexo, libre, erecto,
Firme como la copa de ese pino que se eleva
Como una oración para que el pajarillo cante.

Y yo obedezco Todd y yo obedezco.

Oscar Portela

MI EDILSON NASCIMENTO
poema de OSCAR PORTELA

Ni las doradas Islas de Angra
donde brillan las perlas
en el azul del mar
caben en la belleza del mancebo
que exhala del aliento de Eros
en su naciente y ya madura aurora,
el incontaminado aliento de su sexo.

Oscar Portela

MARLON TEIXEIRA EL AIRE Y LOS SUEÑOS

poema de OSCAR PORTELA

Finalmente roto el hechizo de la magia

que suscribe los nombres, roto el aliento

de la escritura, retirada la mar y sus desechos

de los amplios dominios, estoy solo conmigo

y la sombra del cuerpo del leguaje que va

ha abandonarme definitivamente.

¿Que más puedo decir? Ahora que finalmente

comprendo que solo soy mi cuerpo y que tras

los huesos y la carne nada hay que no sean la pasión

y la fuerza del viento del inaudible canto:

Pues que he cantado por mi cuerpo,

han cantado mis órganos, las cuerdas de un laúd

enmudecido que ahora dirán que sí a la muerte.

Los misteriosos duendes del sueño me repiten,

el ha venido para que toda muerte

sea el acceso a otras albas y el abra será tuya nuevamente:

su cuerpo, donde los elementos se despojan de furia,

la inaudita sensualidad de su carne y de sus labios

donde el día apaga todo fragor de lucha,

todo volcan es dominado y todo rayo.

Porque es el – el mísmo rayo un don de la belleza impetrada

para indicar el camino a quienes con el nos desposamos:

¡También tú pasarás, oh Marlon!

También tu belleza, que es el precinto del tesoro de las luces

que busco ahora que declina mi estancia en esta tierra,

empero como en el comienzo de la fábula donde el mundo

comienza, tú vendrás nuevamente para resucitarnos

con llamados, ya dentro de ti y tú aherrojando mis delirios,

devoraremos nuestros éxtasis, y tus piernas y el planetarium

de tu cuerpo todo, serán los aposentos donde las declinantes

llamas de mi carne devoraran las agonías

de los espasmos y los salvajes rituales donde seguros códices

me dirán, tú eres suyo, mientras desapareces en abismos

de ilimitado goce, para así abrir otros fanales, otras puertas,

y entregarte al mortal como lo hacen los divinos,

jugando, Marlon Teixeira, jugando todo el juego del mudo,

toda la fabula del mundo en la punta de la dorada aguja

que burila todo exceso que hace de la muerte

el triunfo de la vida, pues en la pequeñas muertes

con la que acompasadamente seguimos la leyes del bing-bang,

recomenzamos, cuando nos fundimos uno en otro, muerte – vida.

vida – muerte, y la derrota se convierte en triunfo.

O la victoria en la gloriosa derrota del amor

y la muerte, el acceso a la inmortalidad del goce.

*/ Que seriamos sin Las Burbujas del Deseo que salvan a la imaginación de la muerte, y al deseo de la seca inercia de lo cotidiano: solo hay luz y acción o creación, porque existen las Burbujas del Deseo:Oscar Portela

Oscar Portela

EL CUERPO
poema de OSCAR PORTELA

Cuando la luz del día corre hacia la noche y la casa yace
Deshabitada entre las ruinas. Cuando el desierto crece
Y sangra el corazón sobre las dunas.

Cuando el cactus florece. Cuando la yerma inhabitud
Se expande como buba en la axila.

Y cuando la intemperie hace gemir abetos estos ojos vacíos y
Extraviados se encarnan en la mirada que da vida.

Son los Dioses que vuelven a la tierra
O que nunca se han ido.
Ignorantes de sí y oscurecidos a mirada mortal.

Se han extraviado.

Más desnudos que el alba amanecieron
Entre espejos y luces prometidas.

He aquí el Asilo que buscaba. La fe en un mundo
Que encarnado vibra con la pasión del mediodía.
Solo creo en los Dioses de la danza.

Esa es la casa que he buscado siempre. La perfección.
La perfección que ignora el habla del mortal y de sus signos.

Entre tus muslos nazco nuevamente.

Y en la entrega. La mutua entrega consentida siempre.
La mirada se llena de osadías que no comprendería
El corazón del hombre.

El dolor dice pasa pero la eternidad requiere
El goce que se rinde ante el tiempo
Y vuelve eternamente al ser.

Indefinidamente.

Te miro y se que estoy aquí. Esta es mi casa.
No existe genio alguno de la raza que en arte convirtiera

Tu belleza. La torción de los músculos.
La exacta cuadratura de los ángulos
Que bajan desde la frente hasta a la cintura

Y de aquí hasta el vientre torneado
Siempre bajo un tórax de medidas augustas
Y líneas algorítmicas.

Más abajo el poniente que es aurora.

Las piernas torneadas que Praxisteles intento
Vanamente y entre sueños tornear
En sus bronces vespertinos.

Nadie puede alcanzar a un Dios.
El nos alcanza

Con su belleza y muda con las áureas
Medidas de la esfinge carnal con que se inviste
El ser para decir y el decir para “ser” otros,
Dignos de Eros que nos protege desde siempre.

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