Burbujas de Deseo

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Oscar Portela

EL CANTO (a Theo Theodoridis)

poema de OSCAR PORTELA

Vuelve canto a mi boca. No abandones los sueños

Y las videncias que prohijaste en mí y en las que ardí

Por una eternidad apenas como alegoría del instante.

No me dejes ahora que los harapos de las visiones

Del verbo sombras que me acompañan hacia

La luz final que oculta la melodía en la que

Se perdieron mis horas: haz de mí nuevamente

Un fanal de venenos y mieles, y reúne todo lo mortal

En las imágenes que han venido hasta mí

Solo para crucificarme: otórgame tumbas y resurrecciones,

Sarcófagos y soles espectrales para que la soledad

No me devore y abandoname luego a la intemperie,

De aquellos elementos que me elevaron por encima

Del aquel que no es más que un rapazuelo, capaz de abrir

Sus ojos para que el Dios en su más pura forma

Crezca como asfódelo entre los pliegos de mi carne.

Ábreme, no me cierres a la osadía de ser la llaga

Del sentido, y deja que las videncias en las que iluminé

El camino del apostata, las islas del Egeo, el cuerpo de Theo,

Los ojos de Theo, en los cuales se ocultan todas las mieles

De la Estigia, sus piernas y su cintura que copian

Los peligros de la aventura de Odiseo sean el postrer

Ejercicio de haber estado aquí sirviéndote, y haz que el

Colibrí beba de mí por última vez, mientras mis ajadas

Manos acarician el cabello del Dios a quien me rindo:

Ámbos mortales, ámbos solo búcaros, que buscan

Morir en el amor para resucitar tal vez convertidos

En lobos ya solamente para servir a la luna.

Pero ahora dame una vez más aquel veneno

Con el cual curé mis heridas para construir imágenes

Que solo hablan el sinsentido de tu loca

Carrera, Oh canto, nocturna estrella de zafiro

En la frente de Theo por un segundo más, por un segundo

En sus tobillos y el empeine de sus pies, por un segundo más

Por un segundo déjame desaparecer en sus límpidos

Ojos, déjame morir en él como la rosa que vive por un segundo

En el cántaro que la aprisiona, poséeme luz una vez más

Para que transfundidos y ya eternos de nuestros cuerpos espectrales

Gotee el aceite de la Eternidad, porque yo te amo- Theo- Eternidad.

Oscar Portela

JOHN BLETA

poema de OSCAR PORTELA

¿Porque huye el habla ante tu imagen,
porqué el silencio tornase lenguaje,
porque Jhon, mirandoté vuelvo a nacer
y me extremezco como aquel día
en el cual nacía al alba de otros mundos?
¿Porque los sueños tornan a poseer,
mi cuerpo y cunde el miedo de estar así
contigo y en la entrega a tus fuerzas llagan mi carne?
¡Ay, pues tu en la poseción, quitándome
el pasado eres pavura del
el Dios humano de que nace un hombre,
y engendra con su néctar todo olvido!
Y solo entre tus brazos, perdido como un niño
en la profunda selva del deseo, comprendo
que habitar en el mundo es consagrarme a ti
y construir en ti la posada que hace posible
un mundo porque el mundo eres tú, o John,
y dejo que me habites y te habito porque ya
no estoy solo y es el abismo un canto
que conduce al infinito juego del amor
y los cuerpos fundidos en el desnudo fresco
de la aurora del sexo, que conduce a mi Ítaca
con ossanas y palmas para laudar la recidumbre
de un Dios carnal crecido entre mis piernas.

Oscar Portela
20 12 2010-12-20
Corrientes Argentina

Oscar Portela

JOHN BLETA

poema de OSCAR PORTELA

¿Porque huye el habla ante tu imagen,
porqué el silencio tornase lenguaje,
porque Jhon, mirandoté vuelvo a nacer
y me extremezco como aquel día
en el cual nacía al alba de otros mundos?
¿Porque los sueños tornan a poseer,
mi cuerpo y cunde el miedo de estar así
contigo y en la entrega a tus fuerzas llagan mi carne?
¡Ay, pues tu en la poseción, quitándome
el pasado eres pavura del
el Dios humano de que nace un hombre,
y engendra con su néctar todo olvido!
Y solo entre tus brazos, perdido como un niño
en la profunda selva del deseo, comprendo
que habitar en el mundo es consagrarme a ti
y construir en ti la posada que hace posible
un mundo porque el mundo eres tú, o John,
y dejo que me habites y te habito porque ya
no estoy solo y es el abismo un canto
que conduce al infinito juego del amor
y los cuerpos fundidos en el desnudo fresco
de la aurora del sexo, que conduce a mi Itaca
con ossanas y palmas para laudar la recidumbre
de un Dios carnal crecido entre mis piernas.

Oscar Portela
20 12 2010-12-20
Corrientes Argentina

Oscar Portela

JOHN BLETA
poema de OSCAR PORTELA
¿Porque huye el habla de mí,
porqué el silencio tornase lenguaje,
porque Jhon, mirandoté vuelvo a nacer
y me extremezco como aquel día
en el cual nacía por segunda vez?
¿Porque los sueños tornan a poseer,
mi cuerpo, y el miedo de estar así
contigo y en la entrega, llagan mi carne?
¡Ay, pues tu en la poseción, quitándome
todo lo vivido, eres, ay la pavura del
el Dios humano de que nace un hombre,
y engendra con su néctar todo adviento!

*/ corregído paraa Burbujas: Oscar Portela

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