Burbujas de Deseo

Kevin Slack: La Entrevista

Es imposible pretender reproducir toda la belleza que Kevin Slack es capaz de atrapar a través de su cámara de fotos. Hay tanta belleza en sus trabajos, que es muy difícil pretender mostrar todas las facetas de este magnífico fotógrafo canadiense. Kevin Slack y Cuba. Inseparables. Amor, Deseo, Kevin Slack regresa a Cuba siempre con la inquietud del que se adentra en un paraíso. Kevin Slack se crió en una granja en Ontario, Canadá. Estudiante de Artes Visuales e inglés, Kevin pronto descubrió que podía ser feliz junto a una buena compañera: su cámara de fotos. Desde muy pequeño, dibujó su futuro con imágenes que guardaba celosamente en su retina. Pero la vida siempre nos lleva por algunos senderos antes de llegar a nuestra carretera principal. Tras trabajar en un banco, viajar por Corea, Ecuador, Kevin decidió escapar de la rutina y dejarse guiar por su corazón. El sudor latino le envolvió calentando sus raíces anglosajonas y ya nunca ha dejado de soñar con su verdadero paraíso: Cuba.

¿De qué forma se presentaría Kevin Slack como fotógrafo? ¿Cómo fueron sus comienzos?

Al principio tuve dos contratiempos como fotógrafo.  Aprendí fotografía en el grado 5 cuando tenía 10,11 años.  Con una amiga desarrollamos un concepto considerado extremadamente escandaloso, o, lo hubiera sido si hubiéramos tenido noción de “vergüenza” que no teníamos.  Por suerte esas fotos ya se perdieron. Después estudié pintura en la universidad e hice un curso de fotografía.  Esto fue diez años antes de la fotografía digital.  Fue práctico saber revelarlas y trabajar en un cuarto oscuro, pero no produje nada de gran valor.  Más que nada, si no recuerdo mal, debido a un maestro que le gustaba hablar más sobre el significado de una cosa, en vez de sobre su belleza; entonces recuerdo que sacaba fotos con mi cerebro más que con mis ojos, corazón o alma.  Por lo demás mi experiencia como fotógrafo en Cuba fue más bien un accidente.  Hubo un viaje en particular dónde saqué algunas fotografías -más bien cándidas de la vida en las calles, chicos jugando a la pelota y, especialmente, boxeadores- no fue hasta llegar a casa que me entusiasmé con las fotos y me invadió el deseo de sacar más en cuanto me fuera posible.

¿Cómo descubrió Kevin Slack que la fotografía podía hacerle feliz?

Sabes que he estado ampliando mi portfolio de fotografías, desde hace casi diez años, especialmente de Cuba, y, especialmente de hombres cubanos.  Todo ha sido debido a mi egoísmo, todo era para mí y era feliz, quiero decir, que una bella fotografía me hacía feliz.  Desde hace sólo dos años es cuando mi trabajo ha empezado a llamar la atención.  Es tan raro y tan halagador cuando a alguien le interesa, sea un fan, un blog, un estudiante de arte o hasta un posible comprador.  Los halagos son estupendos.  La atención es estupenda.  Pero lo que verdaderamente me hace feliz es la fotografía en sí -la historia detrás de la misma.  Lo que me hace feliz también es el proceso: el proceso de buscar los modelos, ganarme su confianza, reunir el espacio, los modelos y la historia. Como mínimo, a menudo se precisa ingenuidad, paciencia, colaboración y, francamente, cojones.  Pero cuando funciona, es muy apasionante y satisfactorio.

Su primera visita a Cuba…

En el 2000.  Pensé que estaría más feliz en un complejo turístico y nos fuimos a Varadero.  Me encantó la textura azucarada de la arena. Pero después de dos o tres días de comidas insípidas, de piscinas y bares, de turistas europeos y canadienses, ya no pude más.  Me subí a un autobús, dirección a La Habana, un trayecto de tres horas.  Al final el bus baja por un terraplén, a través de un túnel y subes, subes hasta llegar a esa repentina, bella, ciudad romántica: La Habana.  Fue amor a primera  vista.  Cuando atravieso ese túnel -y lo hice hace unas semanas-siempre me acuerdo de la primera vez.  Exceptuando una cosa, jamás he vuelto a un complejo turístico de Varadero.

Hay una soledad, una melancolía, una luz especial en la fotografía de Kevin Slack. Y esa juventud un tanto triste que fotografía en esas habitaciones destartaladas ¿Es la cotidianidad de la belleza cubana?

¿Ummm?  Eres el primero que lo dice.  No busco a propósito la tristeza ni la melancolía.  Pero Cuba se está deshaciendo. Cuba es un bello desastre. Una ruina. Tengo sentimientos encontrados y ambivalentes sobre Cuba, sobre ese bello desastre. Hay tanta alegría, aguante y fuerza en ese país. Y, sí, mucha tragedia y desesperación también. En una fiesta, siempre he preferido al introvertido silencioso y solitario que al alegre extrovertido, por lo tanto ahí quizá existe una afinidad.

¿Hay que enamorarse de la belleza de un modelo para extraer de su cuerpo buenas fotos?

Respuesta rápida: no. Aunque siempre estoy un poco enamorado cuando estoy en Cuba.  Es una reacción química. Puede que sea el calor, el olor a salitre, la música o el teatro.  Mi mayor placer es estar enamorándome. No quisiera que me tacharan de ser demasiado superficial: Adoro a los hombres cubanos. Tienen una ferocidad que me deja huella. Muchos tienen fuerza y coraje y tantos, también, tienen cuerpos preciosos, flexibles, dorados por el sol.  Déjame que retrotraiga la pregunta: Para sacar lo mejor de un modelo, busco compromiso, confianza y una buena disposición a colaborar juntos hasta nuestros límites.

¿La sangre ardiente latina da buenas fotografías?

Por supuesto que sí.  ¿Qué es lo que no hay para amar?  Pero hay más que eso.  Existe también una franqueza, vulnerabilidad y fuerza.  Es una característica, varias características las que me seducen.  Una fuerza muy masculina y confianza en sí misma, hasta pavoneo diría.  Pero también una total sinceridad y vulnerabilidad. La sexualidad es tan fluida, tan viva y natural sin esos “put-off” de ataduras ni vanidades que he visto en otros modelos profesionales.

¿Qué le pide Kevin Slack a un modelo a la hora de posar?

Antes de preparar una sesión, es importante que comprenda los límites del modelo.  Con la desnudez, con el trabajo con los otros modelos, porque siempre preparo una sesión con una idea específica en mente. Aunque mis intenciones pueden variar según transcurra la misma.  Para cuando llegan los modelos, generalmente saben lo que espero de ellos.

¿Cómo definiría Kevin Slack el erotismo de sus fotografías?

En este caso, mejor dejarlo a los tertulianos y pensadores. Lo prefiero. Supongo que es una forma de contestación. Definir lo erótico, incluso mi erotismo, es engañoso y, probablemente, dañino.  La seducción es querer. Y querer es no saber. Si mis imágenes aún pueden seducirme-aunque estuve allí, aunque supe exactamente lo que pasó un minuto antes y un minuto después, con eso me conformo.

¿De qué manera surgen las ideas para una sesión de fotos?

Los conceptos siempre son orgánicos y variables. Algunas veces cambio mis planes según la luz; según el espacio disponible; otras basadas en la química de los modelos.  A menudo soy tozudo con una idea y busco la cascada o playa perfectas. Me gusta cuando los modelos sugieren ideas, así la experiencia se convierte en diálogo, en colaboración. Siempre me voy de Cuba, hago mis maletas y vuelvo a Canadá, con más planes que cuando llegué. Es la razón primordial por la cual siempre vuelvo.

¿Qué imagen de sus muchos viajes a Cuba regresa siempre a la retina de Kevin Slack?

Es gracioso las imágenes que se me quedan grabadas. Los chicos jugando a la pelota son recurrentes porque ellos fueron el “accidente” maravilloso que hizo que empezara todo esto.  Los “accidentes” siempre son las imágenes que retengo. Es un accidente de luz o de tiempo, no las bien planificadas y organizadas sesiones, las que me quedan. Es el desconocido jugando al fútbol en la calle. El chico que nunca conocí en la playa. Es lo pasajero y desconocido lo que se me queda grabado.

La belleza para Kevin Slack…

La belleza, como la pornografía, es difícil de definir; pero la reconozco si la veo.  La belleza puede ser un momento de gozo, pero puede que sea -por lo menos para mí-el momento de anticipar esa alegría o el momento de recordarla o de recordar su anticipación. Podemos vivir sólo para descubrir la belleza, pero al final, debería llamarse de muchas más maneras en vez de  solo una. La admiración de la belleza creo que es la mejor justificación de la existencia.

¿Su fotografía preferida?

Aunque tratase de resolver esta respuesta aquí, me sería imposible.  Pregunta al guardián del Zoo, qué animal prefiere.  Pregunta al que hace caleidoscopios que escoja su fragmento favorito. Siempre busco la foto perfecta. No la he encontrado aún, por eso sigo trabajando.

¿Qué sentimientos le provoca sus estancias en Cuba?

Te voy a contar sobre mi último viaje, porque los recuerdos están frescos.  Muchas de las cosas que amo de Cuba la están hiriendo de muerte y destrozando a mis amigos cubanos.  Lo más obvio, de una forma muy tangible y evidente, Cuba ha estado paralizada durante más de cincuenta años.  El sueño americano y el monolito rojo, blanco y azul, del consumismo y la democracia, viven en la puerta de al lado. Durante más de cincuenta años, Cuba se ha mantenido inamovible y retadora.  Por lo menos hay que admirar esa fuerza de convicción, la constitución de esa resistencia. La Habana en particular es de otro mundo: su arquitectura, sus ruinas, la percepción de tiempos pasados, la presencia de fantasmas y de la historia por doquier -debería ser imposible, pero está ahí.  Como un castillo en el aire y existen pocas cosas que borren esa ilusión.  No hay McDonald’s, ningún rascacielos moderno, ninguna valla publicitaria de neón que interrumpa o disturbe ese bello espejismo de que estás en otro lugar, en otros tiempos. Pero si desde fuera parece la manzana de Cezanne, por dentro está podrida, vacía y carcomida.

Volviendo al castillo en el aire, no hay nada que sostenga su belleza precaria.  Adoro la alegría de vivir que veo por todas partes. Trato de hacerles entender a mis amigos cubanos, que en Canadá, hace frío y es gris; que nos escondemos en nuestras casas, no conocemos a nuestros vecinos y trabajamos, trabajamos y hablamos sobre famosos e hipotecas.  Pero en Cuba hay teatro por todas partes, gente por todos lados.  Hay alegría y belleza por todas partes, y, por lo menos, según mi opinión, saben vivir, saben amar, bailan, beben, fuman y follan… Disfrutan de la vida.

Pero en este último viaje, amigos que conozco desde hace años, estaban más desesperados que nunca. Era un tema de conversación angustiosa y recurrente. Si querían un futuro, tenían que salir de Cuba porque no existe futuro en la isla. Por lo tanto los motivados y con posibles, se irán si pueden. Y ¿quién se quedará?  Aún amando a su país, en el mismo suspiro, te dirán que se tienen que marchar pero que quieren a su país. Consecuentemente, lo que yo quiero de Cuba, todo lo que yo quería, todo lo que quiero amar, está dañando seriamente a mis amigos cubanos.  Esto no es nuevo, solo que esta última vez era más urgente.  Es como amar una bella tragedia que aún no ha llegado a su fin.  Como el Acto IV de “Romeo y Julieta”.  Sabes que terminará mal pero ese final aún no ha llegado. Resumiendo, hay expectación y miedo.

Habitaciones desvencijadas y dos jóvenes durmiendo abrazados, la piel caliente sudando deseo, las noches ardientes, jóvenes que se divierten mientras sueñan con una huida, las calles con ruido, las voces, el sol pegajoso, la vitalidad de una juventud que juega y ama, la luz del malecón de La Habana, los bailes, las siestas húmedas, el amanecer sudado, los edificios rotos, la ilusión en la mirada de un niño, el sol pegajoso, los amantes durmiendo la siesta, la pasión de dos enamorados…¿ Con qué imagen se queda Kevin?

¡Jesús! Eso suena a un catálogo de mi trabajo. O el catálogo del trabajo que me gustaría hacer.  Si pudiese conseguirlo, real, honesto y genuino, los amantes durmiendo la siesta; pero después de esa expectación, después de la anticipación de ese amor ardiente, después de ese periodo de espera loca, y después de la pasión también, ese momento, justo después de una viva y gozosa honestidad compartida por dos amantes.  Yo lo quisiera real, y para que lo fuese, tendría que seguir a dos muy pacientes amantes de larga espera. Puede que fuera la foto perfecta de Cuba. Esperar, no el baseball, es el pasatiempo nacional de la isla.

¿Cuba es el paraíso soñado de Kevin Slack?

Podría haber sido. Y si fuera totalmente egoísta, lo podría ser aún. Pero estoy usurpando la tragedia de otra gente. Veo su belleza porque estoy fuera de ella, como el insecto en el ámbar o la mariposa encerrada en el bote de cristal.

¿Puede llegar a comprender un anglosajón como usted el alma de Cuba?

Puedo intentarlo y lo intento. Quiero intentarlo pero fallo inevitablemente. Puedo aprender el idioma.  Puedo aprender Salsa.  Puedo leer literatura cubana.  Puedo tener amigos cubanos.  Pero, al final, fallaré porque estoy fuera e incluso si tuviera los medios para vivir allí ahora -créeme que lo haría si pudiera- lo intentaría con más ahínco, pero, mismo así, fallaría.  Porque mi perspectiva es ya, e irremisiblemente, la opinión de un extranjero.  Eso no significa que el esfuerzo haya sido en vano. Digamos que voy a ver el “Guernica” de Picasso durante un año.   Puedo estudiar las partes. Puedo estudiar el total. Pero no soy Picasso ni esto es 1937. Al final puedo conocer el cuadro, puedo adivinar sus intenciones, pero ¿cómo puedo conocer el alma de Picasso o el alma de España?  Esto no significa que no lo quiera hacer y no quiere decir que no lo siga intentando.

¿A qué huele Cuba?

El olor me llega nada más aterrizar. Es como la colonia de un viejo amante. Me invade el alma y me despierta. Primero, una humedad tropical con aires de salitre empujados por los vientos alisios.  Y en La Habana, la loca circulación de La Habana, gasolina y metales calientes.

¿Cómo se vive la homosexualidad en la realidad actual de Cuba?

Técnicamente, la homosexualidad no ha sido ilegal desde 1979 en Cuba.  Pero sigue siendo difícil ser abiertamente gay en la isla. Solo hay un establecimiento gay, que yo sepa, en La Habana.  En la calle 23: Se parece a una cafetería super iluminada y aún nada me ha persuadido  a entrar. Entre los más machos, aún existe en Cuba la idea del maricón y bujarron; No eres verdaderamente gay a eso de que no seas un culo, un pasivo. Pero también existe una deliciosa fluidad sexual.  He estado en fiestas con tíos donde la mayoría eran heteros, tíos abiertamente gays y tíos que se encontraban, firmemente, en el medio. Conforme pude comprobar, a nadie le importaba un pimiento. Eso lo encuentro muy fascinante y refrescante.  Etiquetamos para separarlos y diferenciarlos: gay, hetero, bi.  Por lo menos, según mi experiencia, a Cuba le importa muy poco esas diferencias sociales.

Salsa, Danzón, Mambo…Creo que Kevin Slack es ya un experto bailarín de ritmos latinos…

Me encanta bailar. Me encanta que el ritmo me envuelva pero soy un travesti blanco cuando se refiere al baile. Bailo de la cintura para arriba. Quiero tomar clases pero me preocupa que sea un alumno imposible que es peor que ser malo.

¿Lo más bello que ha visto Kevin Slack en Cuba?

No puedo escoger. Jorge Luis es sin duda bello, pero su alma, ambición, motivación y humildad también iluminarían una estancia. Orly es un optimista incorregible e igualmente eléctrico.  Mónica con sus ojos almendrados tristes y su alma poética, feliz y transparente. Es curioso que cambié “cosas” por personas tan rápidamente. La generosidad de muchos que tienen tan poco o, simplemente, el jodido aguante de todo ello.

¿Dejará algún día su vida canadiense por la luz de Cuba?

Me siento vivo en Cuba, eso sin duda alguna. Pero tengo que imaginarme que amo a Cuba más que ella a mí. De todas formas, si existiera alguna manera me gustaría, sinceramente, saber cómo hacerlo.

Es inevitable hablar de la situación política de Cuba ¿Qué salida ve Kevin al actual régimen castrista en un futuro?

Cada vez que voy a Cuba pienso que no puede volverse peor.  Y cada vez que llego, veo que sí, que está mucho peor.  Respeto a Fidel Castro, o, por lo menos creo respetarlo.  Estoy razonablemente seguro de que el ama a su país.  Algo de él porque, el resto, puede que sea tozudez.  Existe una “Revolución Desafiante”. Aunque el desafío es, simplemente, una reacción.  No hay acción.  Ninguna acción que tenga sentido o que consiga ningún bien.  Mientras tanto Cuba tiene miedo al cambio.  Cualquiera cualificado a conseguir un cambio, tiene miedo del mismo. Es difícil entender un país que detiene a tu amigo, le lleva a un lado, le interroga, le pone unas esposas y le lleva a la cárcel por el “crimen” de haber estado paseando contigo.  Ese tipo de control estatal es terrorífico.  Pero hay más que eso, más que el control, también están la censura y la extremada pobreza de la gente.  No hay dinero.  El invierno del “Patriarca” llegará.  Aunque no estoy tan convencido, como lo estaba antes, de que cambien las cosas.  Cuba necesitará una intervención. Me parece inevitable e inminente también.  Porque la isla está al borde de las crisis. Cuba ha sobrepasado ese borde, me parece a mí. Está al borde del precipicio de las varias crisis.  Sigo pensando esto pero continúa peor.  Piensan en maneras de alargar la tabla de salvación pero no estoy tan convencido como lo estaba, que el cambio de régimen tendrá efectos espontáneos.  Cuba, políticamente, está atrofiada.

Una imagen real que haya contemplado Kevin Slack y que defina el amor homosexual en Cuba…

En las noches de los fines de semana, cuando los jóvenes no tienen a dónde ir, se reúnen alrededor de los árboles cuyas copas tienen forma de campana, en la Calle 23 y la Avenida de los Presidentes. Aunque, posiblemente, no tengan dinero para un taxi ni para ir a un club, se visten a la moda. Por supuesto, el espacio se llena de jóvenes enamorados. Hay música, cantan y beben. Un joven toca un bolero con su guitarra.  Las chicas hablan y ríen.  Cerca, están dos chicos de unos diecisiete años de pie, el más alto se pone detrás de el más bajo, agarrándole fuertemente, con cariño. No es el abrazo de dos hermanos o dos amigos ebrios.  Y lo más simpático y sorprendente es que parece tan poco sorprendente. Nadie se inmuta. Es extraordinario porque es tan común.

Por último ¿Sus próximos proyectos?

Muchos de mis amigos y fans quieren que lo intente en otro país. Pero para mí, como ya he dicho, siempre me voy de Cuba con más ideas que cuando llegué. Y, para mí, como Cuba necesita un cambio, siempre siento esa urgencia de que tengo que exprimirle todo el jugo antes de que la fruta caiga al suelo.  Las fotos que más me preocupan son las que nunca hice, las que me perdí.

Gracias, Kevin Slack. Un verdadero placer. Ha sido necesario tener al lado a una buena traductora para reflejar con nitidez toda la pasión en las palabras de Kevin Slack. Desde Burbujas De Deseo, nuestro agradecimiento a Merche Pallarés, que, desinteresadamente, nos ha ofrecido esta magnífica traducción de la entrevista a Kevin Slack. Nuestro profundo agradecimiento, Merche.

Kevin Slack Website: http://www.snappedshots.com/

Copyright: Kevin Slack y “Burbujas De Deseo”

9 comentarios

RICARDO

MUY BUENA ENTREVISTA AL IGUAL QUE LOS MODELOS. FELICITACIONES KEVIN NO TE DETENGAS Y LOS MODELOS ” SIGAN PALANTE”

Wilfredo Ramos

Kevin es un maginifico artista, que a traves del lente capta toda la belleza del cuerpo masculino, pero a la vez toda la desgarradora tristeza y melancolia que encierra en el fondo el espiritu del cubano. No hay un pretendido discurso politico, pero este se resbala por entre las grietas de esas habitaciones destartaladas, de esas paredes desconchadas, incluso, por esas expresiones de placer y de goce erotico sumido en espacios que no le cantan a la alegria. Su vision, la del extranjero deslumbrado ante la maginifica belleza del cuerpo-macho, no resulta en asombro para los que hemos vivdo sumerjidos en ese apoteosis de carnes tremulas, de falos siempre alertas. Lo que para el artista es asombroso, para nosotros ha sido el dialogar diario. Suerte he tenido de poder disfrutar de tantos de esos cuerpos, como de conocer a tan estupendo creador. En alguna platica hemos podido compartir nuestras emociones comunes. Gracias kevin!

soyla

me encantan todas esas fotos si yo pudiera ver todo esto en persona podri bajarme de la estrella donde vivo,muy buenas las fotos y los modelos mmmmm!!!!! ni hablar estan perfectos felicidades al fotografo otro dia que me envite a una seccion de esas un beso para todos.

Graham

these 2 guys are so damn sexy, I sure would like the pleasure of meeting and getting to know them…….so very yummy

María Coca

Otra estupenda entrevista a un fotógrafo que representa la belleza y el color. La he disfrutado muchísimo. Muy personal y profesional al mismo tiempo.

Felicidades.

Thiago

jaja Este es el post en que ha colaborado merche con la traducción, jaj Bueno y yo de intermediario, aunque no me citas, claro, jaaj Yo la última mona, jaja

Cari, pues yo no sabía nada de este fotógrafo ni de sus fotos, pero justo mi encabezado de ayer en mi blog era con una foto suya, mira tú por donde… de esa pareja, solo que más discreta y no se veía la polla, jaaj que casualidad…

bueno, me ha encantado, ahora a por Mario Testino, cari, jaaj

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